Arrancamos la serie de dinámicas con la que, para nosotros, es la puerta de entrada a todo el proyecto: El Escudo Personal. Es la primera sesión del bloque de Autoconocimiento y, aunque parezca una actividad sencilla, es la que sienta las bases de todo lo que viene después. No se puede trabajar la comunicación, el trabajo en equipo o el pensamiento crítico si antes no hemos dedicado tiempo a que el alumnado se pare a pensar quién es.
La idea de partida
La dinámica toma como punto de partida un símbolo muy reconocible: el escudo heráldico. En la Edad Media, un escudo representaba el linaje y los valores de una familia. Nosotros le damos la vuelta a esa idea: en lugar de representar de dónde vienes, tu escudo va a representar quién eres como futuro profesional.
Es una forma visual y accesible de trabajar algo que, dicho directamente («hablemos de tus fortalezas y debilidades»), suele generar bloqueo o respuestas muy superficiales. El dibujo actúa como mediador: ayuda a bajar la guardia y a que la reflexión salga de forma más natural.
Qué trabajamos con esta dinámica
El escudo se divide en cuatro cuadrantes, y cada uno pone el foco en una dimensión distinta del autoconocimiento:
- 💪 Mis fortalezas — lo que cada alumno o alumna hace bien, tanto a nivel técnico como personal.
- 🎯 Mis áreas de mejora — no como debilidades, sino reformuladas como oportunidades de crecimiento.
- ❤️ Mis valores — qué es innegociable para ellos, qué les motiva de verdad.
- 🚀 Mis metas — objetivos a corto y medio plazo, conectados con su ciclo formativo.
La sesión combina un momento de reflexión individual por escrito, un momento de diseño creativo (donde cada uno da forma visual a su escudo con dibujos, colores y símbolos) y un cierre en formato speed sharing, en grupos pequeños, donde cada alumno presenta su escudo en apenas noventa segundos y recibe una devolución breve y positiva de sus compañeros.
Por qué esta dinámica funciona
Lo que más valoramos de esta sesión no es el resultado final —el dibujo en sí—, sino el proceso. Obliga al alumnado a pasar de respuestas automáticas («no sé», «no tengo nada especial») a una reflexión más honesta y concreta. Y el formato de presentación rápida en grupos pequeños quita presión: no es exponerse delante de toda la clase, sino compartir en un espacio más cercano y seguro.
Aquí abajo tenéis la ficha técnica completa de la sesión, con la temporalización por fases, las instrucciones exactas para cada cuadrante y las soluciones que usamos ante las dificultades más habituales («no sé qué fortalezas tengo», «me da vergüenza presentar»…). También os dejo la plantilla que hemos utilizado para el Escudo Personal, para que veáis cómo se traduce todo esto en el aula.

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